Hormigón Impreso


El hormigón impreso en realidad es una solera de unos 10 centímetros de espesor cuya superficie viene coloreada y tiene un relieve o forma, grabado mientras está fresco mediante moldes de neopreno que simulan las piezas y texturas más variadas (piedra tradicional, pizarra, adoquines, baldosas, etc.).

El pavimento de hormigón impreso es un pavimento continuo muy resistente a los efectos climáticos y agentes externos, mucho más duradero que el hormigón armado.

Mediante unos moldes con diferentes texturas y formas, y una amplia gama de colores se le da la apariencia final. Se consiguen acabados similares al solado tradicional con que se realiza con piedras, gres, pizarras, etc…

El hormigón impreso se conoce desde hace bastantes años, pero hoy está de moda gracias a la enorme gama de colores,  texturas y formas, que permiten hacer pavimentos resistentes, duraderos,  de gran calidad y muy vistosos.

Al ser impermeable, soporta el ataque de ácidos y manchas de grasa y aceite, además puede utilizarse en zonas muy castigadas por el tránsito, como aceras, parques, rampas, recintos feriales, piscinas, caminos, etc…

Estos factores, sumados al casi nulo mantenimiento y fácil instalación, explican que se utilice cada vez más en las viviendas con jardínes o patios, desplazando a los pavimentos tradicionales normalmente con un costo de instalación mucho más alto.

Su propiedad antideslizante da excelente resultado en la zona de la piscina, permitiendo acabados de gran belleza y funcionalidad.